jueves, 11 de junio de 2015

CAPILARES SANGUÍNEOS

Los capilares sanguíneos: son los vasos sanguíneos de menor diámetro, están formados solo por una capa de tejido, lo que permite el intercambio de sustancias entre la sangre y las sustancias que se encuentran alrededor de ella.

-         El calibre de los capilares de las diferentes partes del cuerpo varía dentro de límites relativamente estrechos, entre 8 y 12 micras, y permite el paso con dificultades de las células sanguíneas.
-         En los órganos que están en un estado de actividad funcional mínima, muchos capilares están estrechados de tal modo que apenas circula sangre por ellos. De ordinario, solo el 25 por 100 del lecho capilar total del cuerpo está abierto, pero cuando aumenta la actividad, los capilares se abren y se restaura el flujo para atender a las necesidades locales de oxígeno y nutrientes.

-         En los cortes transversales de los capilares pequeños, una célula endotelial puede extenderse alrededor de toda la luz. En los capilares mayores, la pared puede estar constituida por parte de dos o tres células.


Tipos de capilares.
-         Capilar venoso: encargado de llevar sangre desoxigenada hacia el corazón por medio de las vénulas donde se encuentran las venas para que luego este lo bombee a las distintas partes del cuerpo.
-         Capilar arterial, encargado de transportar la sangre oxigenada a los diferentes tejidos y órganos.
Sin embargo, con la resolución que proporciona el microscopio de luz, los capilares de los diferentes tejidos y órganos parecen muy semejantes, pero con el microscopio electrónico han podido distinguirse sobre la base de las diferencias del endotelio al menos dos tipos morfológicos distintos.

-         Capilares continuos o de tipo muscular: En el músculo, el tejido nervioso y los tejidos conjuntivos del cuerpo, el endotelio forma una capa delgada ininterrumpida alrededor de toda la circunferencia del capilar.
-         Capilares fenestrados o viscerales: En el páncreas, el tubo digestivo y las glándulas endocrinas, el endotelio varía de grosor, y algunas regiones sumamente delgadas están interrumpidas por fenestraciones circulares o poros de 80 a 100 nanometros, cerrados por un diafragma muy delgado que tienen un engrosamiento central puntiforme. Cuando se les ve de frente en las micrografías de microscopio electrónico de barrido o en preparaciones de criofractura, los poros aparecen distribuidos de modo muy regular con una distancia de centro a centro de unos 130 nanometros. En estos capilares fenestrados, las áreas que muestran poros constituyen solo una parte de la pared del vaso siendo el resto parecido al endotelio de los capilares de tipo muscular. Las proporciones relativas de áreas fenestradas y no fenestradas, varían en los capilares de los distintos órganos. Entre los capilares fenestrados, los del glomérulo renal parecen ser una excepción por el hecho de que los poros no están cerrados por diafragmas, y su lámina basal es hasta tres veces más gruesa que la de los otros capilares. El líquido atraviesa la pared a una velocidad cien veces mayor que en los capilares del músculo, fenómeno que afecta directamente la presión arterial.
Capilares sinusoidales: Son de mayor tamaño y tienen forma más irregular. El endotelio es discontinuo por la presencia de fenestraciones sin diafragmas. La lámina basal también es discontinua, lo que aumenta el intercambio entre la sangre y el tejido. Se encuentran en el bazo, hígado, en la médula ósea y en algunos órganos linfoides y algunas glándulas endocrinas

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